July 28
El vuelo
Cansada de seguir siempre en el mismo lugar, con los mismos rodeándola… hastiada del olor de la sangre de los mortales de Londres… no titubeó…
La ocasión se presentó, y salió dejando atrás, por unas horas, la opresiva casa llena de dolor y de certezas…
Hacia mucho tiempo q no abatía sus alas bajo la noche de aquella ciudad en la q siempre parecía llover… hacia muchas noches q no disfrutaba del vuelo por el solo hecho de q le provocaba placer… hacia demasiado tiempo q no sentía q podía amar algo… incluso el amor incuestionable hacia lo único q le importaba, se había ocultado bajo cicatrices en el alma…
Pero esa noche fue diferente…
Miró al cielo, oscuro, inmenso, y dejó q la lluvia arrancara el dolor de su alma… se abandonó a las gotas q recorrían su cara, sus manos, su pelo y la cicatriz q un antiguo amor le había regalado… dejó q la transformación fuera completa…
Arrancó su capa, dejó q los minutos bajo la lluvia cubrieran completamente las alas q, mojadas, podrían ser inservibles… pero su fuerza, no era como la de una mariposa q, humedecidas sus alas, no podía con el peso… era Rea, una de las Remotas más poderosas q aún quedaban con vida… y sus alas podían con mil tempestades…
Se abrieron y sus ojos se inyectaron en sangre…
Inició un vuelo rápido y preciso… inició un baile con la lluvia… se sentía tan libre e invulnerable q no creía q nada le pudiera hacer daño…
Algo golpeó su pecho… tardo menos de un segundo en ponerse en guardia… sus colmillos y sus garras brillaron por un segundo… allí no había nada, nadie más…
Pero algo le hizo daño…
Durante unos momentos se mantuvo alerta…
No veía nada… no olía, no veía… pero había algo… podía sentirlo…
Decidió descender…
Su capa había desaparecido…
Profundamente alterada, comenzó una búsqueda inútil… la capa no aparecería más.
Replegó sus alas y regresó.
Cuando iba a atravesar la puerta de Nenged, algo rozó su cara…
Escuchó una risa y al volverse, unos ojos q nunca había visto la desarmaron…
Desde aquel momento nada sería igual…
Pareció oír un susurro… pero la risa se había perdido en las sombras y allí no había nadie.
Entró en la casa y Maglos estaba levantado…
- ¿Dónde estabas?
- Volando…
- Pareces nerviosa…
- Creo q he visto algo, pero no sé q era… no sé quién era…
- ¿Podría ser a la q he estado buscando?
- Podría… pero no estoy segura… me ha seguido, me ha robado y me ha dejado en paz…
- Siempre piensas q todos quieren hacer daño…
- Todos hacemos daño…
- Quizá sea una aliada…
- Quizá no sea ella…
Rea sabía q no era ella…
Pero no sabía quien era…
Aquellos ojos la alteraron demasiado… en cuanto Maglos se recuperara, abandonarían Londres para no regresar en una larga temporada…
No tenía miedo a lo q había visto… tenía miedo a lo q había sentido.
R.